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Sociedad

“Re-abrir la apuesta”: Una propuesta europea para dar un nuevo significado a la política

Por Francesco Petrone

Hace unas semanas se presentó, en la Biblioteca La Central de Barcelona, la traducción al catalán del libro “Reabrir la apuesta”[1]. En la ceremonia estuvieron presentes varias figuras que introdujeron, de manera contundente, el sentido de la “misión” del partido SEL (Izquierda, Ecología y Libertad), fundado en 2010 por su actual líder, presidente de la región italiana Puglia, y autor del libro, Nichi Vendola.

En esa ocasión, ya desde el principio estaba claro que el aire que respirábamos era diferente de lo que se  percibe en los debates televisados, a menudo sin sentido y totalmente alejado del significado de la política. En La Central, de hecho, hemos sido testigos de un debate sobre una cuestión importante, que a su vez es el tema central del libro de Nichi Vendola, a saber, el verdadero sentido de la “politica”.

Nichi Vendola ha sido elegido presidente de Puglia en 2005 – bajo pleno dominio de Berlusconi – por sus ideas de mayor proximidad a los ciudadanos, a pesar de que estas últimas tres décadas de políticas neoliberales no hayan hecho nada para evitar el alejamiento de los ciudadanos de la gestión de la cosa pública. A éstos incluso se les ha acusado de apatía y desinterés.

Vendola, de formación humanista (se licenció con una tesis final sobre Pasolini), es abiertamente homosexual y ha sido uno de los primeros activistas del movimiento gay italiano. Es cristiano de base y tuvo una larga historia de militancia en los sectores más libertarios del Partido Comunista Italiano, que acabó su existencia en 1991. Además, uno de sus mentores fue  Tonino Bello, ex obispo de Molfetta (Puglia), quien en uno de sus poemas decía: “Leí en alguna parte que los hombres son ángeles con una sola ala; sólo pueden volar abrazados”. La cita está situada en el principio del libro, como para indicar  el propósito real de SEL y para que se extienda a toda la población la capacidad de vivir en unión con los demás y volar juntos en el cielo de la vida. El objetivo principal de SEL es restablecer aquella confianza que las personas han perdido en las instituciones, junto con favorecer la participación en los asuntos comunes.

SEL es un partido/movimiento que se opone al neo-liberalismo y a las privatizaciones, así como el capitalismo salvaje (turbo-capitalismo) y a los falsos mitos del éxito, a las riquezas ambiguas que llevaron al poder en Italia a personajes como Berlusconi, quien además de su incompetencia política personal, provocó una fuerte caída ética en las costumbres y la moral colectiva e íntima, que entre otros, puso de ridículo a Italia delante de los ojos del mundo.

En esta perspectiva, se debe entender también la “cuestión moral” que Joan Herrera (coordinador de Iniciativa per Catalunya Verds, partido catalán amigo de SEL) cita en el prólogo. Dicha “cuestión” es de ascendencia berlingueriana (Enrico Berlinguer fue durante mucho tiempo uno de los  secretarios generales más queridos del PCI), y que quiere invocar el respeto de la moralidad como base fundamental para vivir en armonía entre nosotros, ser capaces de tener confianza en las instituciones y en los que nos representan. Es un partido que cree profundamente en el proyecto europeo, que se centra en la discusión de algunas cuestiones clave como la ecología, el trabajo precario y los derechos de aquellos grupos sociales que no han tenido posibilidad de expresarse en el curso de la historia.

Como el mismo Nichi Vendola dijo: “Queremos otro tipo de Europa, fundamentada en el Estado de Bienestar- mientras que nos han entregado una Europa del siglo XIX, neo-carolingia, monetarista y iperliberal”. SEL engloba en sus propuestas el concepto de “Estados Unidos de Europa” de la ciudadanía, prospectiva que Aldo Capitini, intelectual antifascista italiano, postuló con capacidad de previsión.

El libro, en la versión en catalán, se embellece con un prólogo de Joan Herrera, que destaca la importancia de la apertura de un debate en la izquierda y en la búsqueda de una nueva ruta política, basada en la experiencia italiana de SEL y Nichi Vendola también para dar clara respuesta a la crisis que está afectando tan dramáticamente a Europa. Destacan las intervenciones del actor teatral Moni Ovadia, de la estudiosa Lorella Zanardo, y el análisis de Gennaro Migliore, responsable de las relaciones internacionales de SEL. Migliore en particular, demuestra que SEL es una clara y concreta respuesta a la crisis, y cómo las políticas de austeridad representan una incongruencia real, porque tienen como único efecto el aumento de la incertidumbre económica y existencial y, por consecuencia, de la propia crisis. Para él, es necesario volver a dar voz a las personas para construir una Europa verdaderamente democrática.

Después de la presentación, hablé con Marcello Belotti, delegado de SEL en España y curador de la edición al catalán del texto de Vendola (traducción de Oriol Pastor Soria).

Marcello, en primer lugar, cuéntanos un poco cuándo SEL nace y cuáles son los objetivos principales que su fundador, Nichi Vendola, tenía en mente.

SEL fue fundada hace dos años en Florencia, cuando en octubre de 2010, se celebró el congreso de fundación a la cual asistieron varios grupos. En primer lugar, el segmento más importante fue representado por ese grupo de ex militantes del Partido de la Refundación Comunista, aproximadamente 16%, que se dieron cuenta de cuánto era necesario dar una nueva orientación a la política de la Izquierda; a ellos se han ido sumando militantes de distintos partidos de la izquierda italiana que han visto en SEL un proyecto interesante, no electoralista, sino para llenarlo de contenidos y de acción. A ellos se han añadido también muchos simpatizantes de los movimientos que no podían encontrar un “partido” para que los representara institucionalmente como querían: ecologistas, activistas de derechos civiles, activistas anti-nucleares y de los movimientos altermundistas, y también miembros de centros sociales autogestionados. 

Otro hecho importante se relaciona con el nacimiento, en 2005, de unos comités espontáneos de ciudadanos que apoyaron a Vendola, recién elegido presidente de la Puglia, porque veían en él aquella innovación e ilusión que habían desaparecido durante mucho tiempo de la izquierda italiana. Eran las famosas “fábricas de Nichi”. Todo esto dio origen a este partido, que se inspira en los movimientos altermundialistas nacidos en Seattle y llegados hasta Genova en 2001, que luego se difundieron a nivel mundial bajo el lema “otro mundo es posible”. Desde entonces, SEL ha ido ganando siempre más prestigio y ha alcanzado objetivos brillantes como, entre otros, la nominación a alcalde de Milán de Giuliano Pisapia, en un reciente período histórico en el que la ciudad símbolo de Berlusconi parecía imposible de ganar. La victoria llegó después de un trabajo muy largo, llevado a cabo con la ciudadanía sobre el modelo de ciudad futura y para una innovadora gestión de sus bienes comunes. Igual pasó con Massimo Zedda, alcalde de Cagliari (Sardeña), con Marco Doria, alcalde de Génova y con Simone Petrangeli, alcalde de Rieti, cerca de Roma.

Básicamente, los principales objetivos de SEL son los de estar más en contacto con las necesidades de la población, y crear una verdadera democracia, donde haya más participación y decisión de las personas. El partido lucha por el respeto del medio ambiente tras siglos de explotación, que en los últimos años de turbo-capitalismo salvaje y depredador alcanzó niveles intolerables. La defensa del medio ambiente necesita una inversión gigante de recursos para lograr el objetivo de una reconversión globalizada eco-sostenible de la economía mundial; para SEL no existe crecimiento económico, si no es eco-sostenible. También lucha por los derechos civiles extendidos a cualquier forma de amor, por una libertad laica y contra la homofobia. En fin, SEL cree en una Europa basada en los ciudadanos y hace hincapié en la necesidad de una mayor exigencia moral, sobre todo después de los larguísimos años de poder de Silvio Berlusconi y de sus terribles aliados.

¿Cuál es el nombre de SEL? ¿Por qué son estas tres palabras?

Izquierda, Ecología y Libertad son las tres palabras que encierran el sentido profundo de SEL y expresan tres valores importantes.
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Izquierda para volver a fundamentar el sentido de esta palabra, ya que, después de varias décadas en las que se identificó a la izquierda, tanto con los movimientos para el progreso, los derechos de los trabajadores y la lucha antifascista, pero también con los gulags y los regímenes totalitarios que suprimieron violentamente esos derechos, era necesario restaurar el sentido maravilloso de esta palabra. Era necesario, para privarlo de esta ambivalencia peligrosa que llevaba desde hacia años.

Ecología, porqué la preservación del medio ambiente es una lucha imprescindible que se debe llevar a cabo por la izquierda, para poner el asunto a la vanguardia del debate político. Por otra parte, la defensa del medio ambiente significa que debemos luchar para vivir en armonía con nuestro entorno, creando una relación de respecto y salvaguarda. Por último, con respecto a cierta tradición católica y marxista, en las cuales el fulcro del pensamiento está en un antropocentrismo obsesivo (el hombre amo y en el centro de todo), con la palabra Ecología, en cambio, se quiere afirmar un nuevo concepto, el de “franciscanismo laico”, es decir la necesidad de crear una relación de respeto y biunívoca con la naturaleza (fauna y flora y territorio) para vivir en armonía con ella.

Finalmente, la palabra Libertad se refiere a la necesidad de defender a este aspecto fundamental de la vida humana. En el pasado, a menudo, se ha defendido sólo la palabra la igualdad, pero no la libertad. De hecho, en nombre de la igualdad muchas veces se ha negado el derecho a la libertad. SEL, por su lado, cree que la libertad es un punto esencial y un derecho imprescindible que debemos defender en cada rincón del mundo. SEL aboga por la lucha política, radicalmente analítica y activa, pero no violenta.

¿Cuál es el significado del título “Re-abrir la apuesta”?

“Re-abrir la apuesta” significa dar una esperanza para los derechos civiles y la ciudadanía, la creación de un Estado laico -a diferencia de aquellos Estados, en especial los dictatoriales, como Chile bajo Pinochet, que fueron apoyados por la amplia mayoría de la Iglesia, mientras se destruía cualquier forma de derecho humano y político, y la lucha contra las mafias italianas y no sólo, que tanto daño han hecho en mi país y que siguen haciendo en Italia y en el mundo, destruyendo las economías limpias y legales, y arrasando cualquier nobleza humana. Sin embargo, SEL cree que el Estado tiene que ser laico para avanzar en la lucha de la igualdad de derechos. No se olvide que el mentor de Vendola fue un obispo, quien durante la guerra de los 90 le motivó a ir en la ex-Yugoslavia como voluntario para tomar conciencia de los sufrimientos de los seres humanos.

También es importante tener en cuenta que SEL no nace como una fuerza pensada para ganar las elecciones, como suele ser el caso de muchos partidos. Su propósito es abrir un debate entre los movimientos y los partidos italianos de centro izquierda (PD SEL y IDV) y no por casualidad, cuando el PD (Partido Demócratico, ndr) se ha acercado a las posiciones del centro democristiano, SEL se ha desviado, porque de esa manera no se hace nada para una real alternativa que debele el berlusconismo, si no que se siguen las directrices del gobierno de Mario Monti, que está operando cada vez más como un gobierno neo-liberal alejándose de las verdaderas necesidades de la mayoría de los ciudadanos y de su dramática condición de vida.

Por último, Joan Herrera, en su prefacio al libro, dice que la propuesta de Vendola es una propuesta que vino de esa parte de Europa ‘que más sufre’ (el Sur en general), y quiere recuperar el sentido de la palabra “política” y, para conseguirlo, está dispuesto a reinventar la politica misma. ¿Puedes explicar cómo SEL quiere reinventar la política?

Reinventar la política significa trabajar para una democracia más participativa, reduciendo la brecha con los ciudadanos y las ciudadanas, estimulando un proceso deliberativo cada vez más generalizado, además de volver a fundarla sobre el terreno de lo Bienes Comunes (trabajo, agua, energía, educación, tutela del territorio, naturaleza, transportes públicos, justicia, etc.). En este sentido, creemos que también una manera de hacer “más deliberativa” la democracia es el uso actual de la Web y en el futuro de conceptos como Democracia 4.0; a pesar de ello, no se tiene que entender el utilizo de ese dispositivo como el único medio y el objetivo de la acción política, que necesita del imprescindible contacto humano directo. Finalmente, SEL aboga por que también en Europa el sentido de “política” vaya tomando una forma de mayor cercanía a la vida de los ciudadanos, favoreciendo especialmente la lucha para un mejor Estado de bienestar que no recorte la seguridad social, la sanidad y la salud como se está haciendo ahora; en Europa, parece que se está volviendo atrás de dos siglos, ya no el del célebre Welfare State del siglo pasado, sino aún al anterior, el 1800, cuando nacieron los movimientos que reclamaban derechos y trabajo, y luchaban contra la explotación de los ricos sobres los pobres y la naturaleza.

Fotografías de Mario Amura


[1]  en italiano originariamente “Riaprire la partita”, que es intraducible en castellano, ya que partita (femenino) es la confrontación futbolística por ejemplo, mientras que partito (masculino) es el partido político; en cambio, en castellano, las dos palabras coinciden. Por lo tanto, con este título se quiere re-abrir la competición política y social, dar esperanza a la alternativa italiana y europea de progreso, no re-abrir un partido en sí.

 

Comentarios

Un comentario en ““Re-abrir la apuesta”: Una propuesta europea para dar un nuevo significado a la política

  1. La máxima autoridad de la Iglesia Católica durante la dictadura de Augusto Pinochet, el cardenal Raúl Silva Henríquez, fue uno de los principales defensores de los derechos humanos durante el periodo 1973-1990. Apodado el “cura rojo” por los simpatizantes al régimen, Silva Henríquez fue, en los primeros días luego del golpe, gestor del Comité Pro Paz. Luego, producto del cierre de la entidad por la Junta de Gobierno, Silva Henríquez creó en 1976 la Vicaría de la Solidaridad, para lo que pidió autorización al Papa Pablo VI. La Vicaría de la Solidaridad fue responsable directa de la ayuda a muchos de los perseguidos por el gobierno y las policías secretas de Pinochet, siendo reconocida incluso por las Naciones Unidas en 1978 .Silva Henríquez abandonó su cargo en 1983, cuando alcanzó la edad límite para su cargo, pero la Vicaría continuó en funcionamiento hasta el 31 de diciembre de 1992, dirigida por monseñor Sergio Valech. Éste luego dirigió la Comisión sobre Prisión Política y Tortura (o Comisión Valech), la que en 2004 emitió un informe sobre las violaciones a los derechos humanos durante la dictadura de Pinochet.

    Publicado por Marcelo | agosto 7, 2012, 10:18 pm

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